viernes 15 de agosto de 2008

Me gustaria...

Photobucket


Me gustaría, si pudiera,

no tener que dar nunca más vida

para no necesitar, más tarde, dar muerte...



...A tantos sueños,

historias,

de edición de un único ejemplar...



Sí,

con una mezcla de melancolía y deseo,

lo reconozco,

soy, como tú,

edición de un único ejemplar;

para los demás siempre una versión,

más o menos buena,

más o más tú.

Cada nuevo paso de corazón


Cada nuevo paso de corazón

es,

inconscientemente,

la búsqueda de una nueva vulnerabilidad,

un nuevo brote de la ilusión

de una piel nueva, desconocida y misteriosa,

la suya y también la tuya,

con un nuevo sobrenombre del amor,

nueva rosa, nuevo color,... y un aroma, ¿nuevo?.

(hay rosas que florecen

en el recuerdo de una misma luz

una y otra vez...)

Verdugón y primavera,

estallido,

seguramente tres espinas y otoño.

Y, deshojándose en naturaleza, la naturaleza del llanto,

enfermando en la sombra del rosal en el telón,

que se nos rompe

y, a vida... y muerte,

sin pérdida,

se nos lleva al roble y a su aceite.

martes 5 de agosto de 2008

Escondidos



Escondidos en una bolsa de papel roto,
tengo arrinconados,
como tesoro,
tres espejos de madera, cuadrados,
crucificados con tres clavos,
ensangrentados de tiempo, oxidados,
¡mojados y secados tantas veces...!
Viviendo en caminos de río, mares,
y hasta ayer en tierra de arena...

Ahora los tengo yo, ¡seguros!
...pero tristes;
yo les hago de mortaja...

Los devuelvo, hoy, a la playa,
al sol y a la lluvia,
con los astros,
para que puedan,
recostados en la arena,
volar con las gaviotas...

sábado 2 de agosto de 2008

El beso..



El beso...
es una mariposa que sabemos capturar en los labios... y que engullimos.
¿Somos, pues, y en el mejor de los casos,
una boya de mariposas
que lo que ansía es volar?
Una boya en el mar...
¿nuestro único reconocido cielo humano?

Folios y folios piezas de mosaico...



Folios y folios piezas de mosaico...
Y unos en blanco,
primeros folios de un nuevo dibujo,
de más mosaico.
Folios humedecidos
que de tan blandos parecen ropa...
me abrigan ...
Unos,
son las tristezas de tus ojos
teselas húmedas, lágrimas,
que,
sólo ahora,
sé que nunca sabré enjugar.

Me saqueo los bolsillos


Me saqueo de los bolsillos
la arena del fondo del mar
y la esparzo sobre el agua
haciendo pasadera hasta la playa...
Y allí crece, desde el aire, trigo,
y una amapola...y otra...
¡y aún otra más!... así, creciendo, hasta la que tú cogerás.